
Merhaba!!!
Hoy les escribo desde el lobby del hotel en la ciudad de Samsun (se se, no es donde se hacen los televisores...), a donde llegamos anoche y tenemos una función hoy en un rato.
Les cuento de mi fin de semana largo!
El viernes finalmente después de la función en Ankara, el grupo se dividió. Lulú y Pablo se fueron a Cappadocia, y el resto, Robin, Mono y yo, nos fuimos con el chofer, Paco y su camioneta a la ciudad de Selçuk. Resulta que alrededor de este lugar hay muchas ruinas interesantes para visitar. Las más conocidas, Ephesus, son unas que visité el año pasado, ruinas romanas de una ciudad que comenzó a gestarse allá por el 6000 antes de Cristo! El lugar es increíble, lo recordaba igual de majestuoso que el año pasado, así que disfruté volviendo...
En fin, luego del viaje de 7 horitas, llegamos a la noche al hotel de un amigo de Paco, un lugar muy lindo con una terraza con vista a toda la ciudad. Nos fuimos a dormir, y el sábado arriba tempranito para ir a desayunar al restaurancito del amigo de Paco, el mismo dueño del hotel. Tomamos algo ahí, recorrimos el mercado de los sábados, compramos algo de fruta y arrancamos el día turístico.
Fuimos para Ephesus en la camioneta de Paco, que después se volvió a Selçuk a esperarnos. Ahí estuvimos como unas 3 horas recorriendo, y después volvimos caminando (3 km), pasando por las ruinas del Templo de Artemis (550 antes de Cristo), del cual no queda nada más que un pilar y medio, por la mezquita de Isa Bey (de 1375) y por las ruinas de la Basílica de St. John, ó San Juan el apóstol. Este lugar me impactó bastante, porque quedaba en la cima de una colina, y según lo que mostraban los dibujos de su apariencia original, era un edificio increíble. Además, estaba ahí la tumba del apóstol, lo cual me parece súper loco, a pesar de no ser religioso. Ahí nos quedamos viendo el atardecer y emprendimos regreso hacia el hotel.
A la noche fuimos a cenar al mismo restaurant y ya después volvimos para dormir. Domingo, desayunamos todos juntos en el hotel con el amigo de Paco y su familia, y como a eso de las 10 partimos para la Casa de la Virgen María.
Este lugar se supone que es la casa donde murió la Virgen. Según cuenta la historia, Jesús le pidió al apóstol Juan que escapara llevando a su madre a un lugar seguro. Así, llegaron hasta esas colinas en Selçuk y construyeron una casa que sirvió como su vivienda hasta el día en que la virgen murió. Aparentemente después la casa se vino abajo, pero al considerarse un lugar sagrado, se construyó un mini templo para adoración. Así, pasaron los años y ya 3 papas distintos lo declararon y confirmaron lugar sagrado, y todos los años van miles de fieles a pedir y agradecer. Lo mejor de todo es que fuimos justamente el domingo de pascuas, así que calculo que el foco energético en el lugar era particularmente fuerte ese día. Además de recorrer el lugar, que es bastante chiquito, dejé un mensaje en una pared llena de deseos y plegarias y me mojé la cabeza con agua bendita, a ver si se me van las migrañas!!! Se supone que había un arroyo cerca, al cual San Juan le había hecho un acueducto para que llegara agua a la habitación de María. Ahora se aprovechó el mismo arroyo para poner tres canillas donde uno puede acceder a esa agua, aludiendo que es bendita. Y bue, quién sabe... pero muy groso!
De ahí, Paco nos llevó a un pueblito cercano que se llama Sirince (Shirinche), donde se hacen unos vinos increíbles. La historia es que cuando Ephesus decayó en el siglo 15, varios griegos se retiraron y fundaron el pueblo, nombrándolo cirkince, que significa "feo", para que nadie se acercara a expulsarlos. Después, ya en este siglo, se le puso el nombre actual, que significa "placentero". Y realmente lo es, es un pueblito hermoso con gente tranquila que trabaja en sus granjas, que rodean todo el perímetro. Es un lugar muy amplio con montañas llenas de verde, y todo tipo de animales de granja. Además, probé un par de los vinos frutales que vendían, y LA PUTA MADRE QUE VALE LA PENA ESTAR VIVOOOOO, jajaja. Después de ahí Paco nos llevó a una fábrica de cuero (bizarra, porque los vendedores desfilaban las camperas en una pasarela!) y a una fábrica de alfombras, donde aprendimos lo jodido que es hacer las famosas carpetas turcas. Todo se hace a mano, y las más grandes se puede tardar hasta 2 años en hacerlas!
A la vuelta de ahí pasamos por la playa de Pamucak, que queda ahí nomás de Selçuk, para conocer el Mar Egeo, y después nos dejaron a Robin y a mí en el museo de Ephesus, donde están todas las estatuas y objetos que excavaron en las ruinas de la ciudad. Después de un rato volvimos al hotel, y hubo "asado" en la terraza con el dueño y su familia. Después, a dormir escuchando el partido de tigre, que esta vez ganó :)
Lunes, ya después de desayunar emprendimos la retirada, pero en medio de la ruta Paco volvió a parar en un pueblo muy chiquito de nombre Sardis. Al principio no entendíamos por qué había parado, pero cuando entramos a un lugar que decía "ruinas", vimos que era muy groso lo que había. Un edificio casi entero de lo que solía ser un "gymnasium", allá por el 500 antes de Cristo. Muy impresionante. Al lado de eso hay una sinagoga y restos de lo que eran negocios bizantinos, y tras una caminata laaaaarga bajo el sol de unos 4 km, se llega a las ruinas de otro Templo de Artemis, este mucho más conservado (bah, hay un par más de pilares, jaja), pero aún así moooooooooy impresionante.
Almorzamos algo en ese pueblito y ya seguimos viaje, con otras 7 horas hasta volver a Ankara...
Y ese fue mi finde! Ayer, martes, dos funciones en Ankara, en dos lugares distintos, que salieron muy bien por suerte. La cagada fue que después nos vinimos para Samsun, y el viaje de 5 horas ya logró sacarme, necesitaba llegar urgentemente. Es increíble cómo altera estar tanto tiempo sentado en una camioneta, y eso que esta está buenísima! SINO!
Y hoy tenemos una función acá y después partimos para Kayseri, QUE ESE SÍ QUE VA A SER UN VIAJECITO, porque no sólo está a 500 km, sino que es montaña, Y, hay la posibilidad de que nieve, con lo que si es así tendremos que parar en la mitad de la nada a pasar la noche... en fin, gajes del oficio...
Me despido entonces, dejándoles fotos del finde:
Ta luegoooo, besotes para todos, extraño mucho y quiero volver!
Ale